El Parlamento Europeo desea que se establezcan más y estrictas normas contra la explotación de los trabajadores temporales y contratados por temporadas. La UE va a desarrollar nuevas directrices específicas para trabajadores transfronterizos y para la subcontratación. En Alemania ya se está trabajando en una ley de este tipo.
Se estima que en la UE se reclutan anualmente entre 800.000 y un millón de trabajadores de temporada, principalmente en el sector agroalimentario: 370.000 en Italia, 300.000 en Alemania, 276.000 en Francia y 150.000 en España.
El Parlamento Europeo responde con estas demandas más estrictas a recientes acusaciones sobre la forma en que los operarios de mataderos de Europa del Este deben trabajar en la industria cárnica alemana y la manera en que son alojados (de forma obligatoria) en refugios temporales. Miles de ellos contrajeron el coronavirus y tuvieron que permanecer en cuarentena durante dos semanas.
En Países Bajos se publicó la semana pasada un informe sobre la situación en las fábricas de procesamiento de carne neerlandesas, elaborado por una comisión encabezada por el exparlamentario del SP Emile Roemer. “Debe ser imposible a la brevedad que los empleadores sean a la vez caseros de sus trabajadores. Esa estructura genera una relación indeseada de dependencia”, dice un portavoz del sindicato FNV.
“Estas personas nunca saben cuántas horas les permitirá trabajar su agencia de empleo. Aunque reciban pocas horas de trabajo, pagan el alquiler completo. Porque el empleador deduce el alquiler de sus salarios. Y así se producen estas situaciones. Gente que trabaja y aun así necesita un paquete alimenticio para sobrevivir”, concluye el FNV.
La Inspección de Trabajo neerlandesa suspendió el pasado fin de semana las labores en una finca de cultivo de espárragos en Brabante Septentrional. Los decenas de trabajadores extranjeros estuvieron recogiendo espárragos cada día, siete días a la semana, durante seis semanas, sin respetar los tiempos legales de descanso. También se descubrió que los recolectores trabajaban entre 8 y hasta 14 horas diarias. Los 44 recogedores son migrantes laborales de Polonia y Rumanía y residen en viviendas proporcionadas por el empleador.
Durante la inspección también se verificó que las condiciones laborales fueran seguras y saludables, y que el empleador minimizara lo más posible el riesgo de contagio de Covid-19 durante el trabajo. La Inspección constató que el productor de espárragos incumple en varios puntos y ha ordenado mejoras. Actualmente, la Inspección SZW investiga el cumplimiento de la Ley del Salario Mínimo y la Ley de Horarios Laborales.
El Parlamento Europeo considera también que debe establecerse cuanto antes la Autoridad Laboral Europea (ELA). Esta instancia de la UE fue creada el año pasado para combatir las prácticas abusivas en el transporte internacional transfronterizo. Los países de la UE deben ahora incrementar la capacidad de inspección laboral. Se espera que la Comisión Europea próximamente emita directrices para una mejor protección de los trabajadores fronterizos y de temporada.
En 2018, el mayor número de trabajadores fronterizos se desplazó de Polonia a Alemania (125.000 personas, muchas en la construcción), de Francia a Luxemburgo (88.000), de Alemania a Luxemburgo (52.000), de Eslovaquia a Austria (48.000, la mayoría mujeres en servicios sanitarios) y de Francia a Bélgica (46.000). Los trabajadores de temporada y fronterizos pueden trabajar en otro país de la UE basándose en su derecho a la libre circulación dentro de la UE. En ese caso, se aplica la legislación del país donde trabajan. Alrededor de 1,3 millones de personas en la UE residen en otro país de la UE diferente al que trabajan.

