En una resolución adoptada recientemente, el Europarlamento destacó que Rusia continúa eludiendo el embargo comercial internacional a través de métodos complejos y frecuentemente opacos. Esta flota sombra está compuesta por petroleros alquilados a armadores extranjeros. Algunos de estos barcos están registrados en países con estructuras débiles de supervisión y cumplimiento.
En cuanto a las rutas utilizadas para transportar el petróleo ruso, se observa que los petroleros frecuentemente atraviesan el Mar Báltico y el Mar Negro para luego navegar por el Mar Mediterráneo e incluso el Canal de la Mancha. Estas son vías estratégicas por donde el petróleo se envía a países asiáticos como China e India.
Estos países no han impuesto sanciones contra el petróleo ruso, constituyendo así un mercado importante para Moscú. También se ha detectado que algunos petroleros hacen paradas intermedias en puertos de Oriente Medio, donde se transvasa el petróleo, dificultando así futuras investigaciones sobre su origen.
La Comisión Europea ya ha establecido un techo de precios para el petróleo ruso, con el objetivo de reducir los ingresos del Kremlin. Además, se colabora con aliados para intensificar las inspecciones a barcos sospechosos.
Aun así, está claro que se requieren acciones adicionales para combatir eficazmente la flota sombra. Los eurodiputados consideran que la UE debe ahora también actuar contra los armadores y las compañías aseguradoras.

