Los eurodiputados votaron a favor de la nueva Directiva Marco sobre Residuos con 514 votos a favor, 20 en contra y 91 abstenciones. Esta decisión surge de una creciente preocupación por el impacto de los residuos en el medio ambiente y la necesidad de fomentar una economía circular.
Los países de la UE generan actualmente anualmente 60 millones de toneladas de desperdicio alimentario (131 kilogramos por persona). Países Bajos considera que también deben establecerse acuerdos para evitar la pérdida de alimentos en la agricultura, pero aún hay muy poco apoyo para esto en los otros países de la UE.
También se establecerán normas para combatir el desperdicio textil. En unos años, ya no se podrá exportar a países en desarrollo, sino que deberá utilizarse como materia prima para nueva producción. Reduciendo el desperdicio de alimentos y residuos textiles se pueden ahorrar recursos valiosos y reducir la presión sobre el medio ambiente.
La europarlamentaria neerlandesa Anja Haga (Unión Cristiana) reaccionó afirmativamente: ‘No desperdiciar nada es, por supuesto, lo mejor. Cuando ves cuánto alimento y ropa se desperdician, ya es hora de que exista regulación al respecto’. Un informe publicado recientemente mostró que en la Unión Europea se destruyen anualmente unos 3,4 mil millones de camisetas. La razón es que los textiles todavía con demasiada frecuencia terminan en residuos generales.
Las nuevas normas implican que los textiles deberán recogerse aparte de forma estándar y que los productores asumirán la responsabilidad del reciclaje. ‘Esta regulación es un paso importante hacia una economía circular. Tenemos que dejar atrás la fast fashion y esto es un comienzo. Lamentablemente, aún no se han establecido objetivos claros para reducir los residuos textiles. En ese aspecto, el Parlamento Europeo realmente ha dejado pasar una oportunidad’, afirmó Haga.

