El acuerdo de los líderes europeos sobre un nuevo presupuesto de la UE y el fondo para la recuperación tras el coronavirus demuestra que la Unión Europea puede reaccionar de manera rápida y adecuada, según la Comisión Europea. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, señala que el acuerdo prueba que la UE también en una crisis encuentra “el valor y la imaginación” para “pensar en grande”.
Sin embargo, los líderes realizaron importantes recortes, modificaciones y reajustes en los planes propuestos por los Comisarios europeos. Temas importantes para la Comisión Europea deben conformarse con a veces muchos millones menos de lo que habían propuesto. Áreas como la salud y la migración resultan claramente perjudicadas, observa la presidenta Von der Leyen justo después de que los 27 líderes europeos llegaran a un consenso. Ella destaca que los planes apenas se comenzaron a elaborar hace unos meses.
La canciller alemana Angela Merkel anticipa “discuciones muy difíciles” con el Parlamento Europeo, que aún debe pronunciarse sobre el controvertido compromiso. Los líderes de los 27 Estados miembros de la UE, en la búsqueda de un acuerdo que satisfaga a todos, eliminaron, recortaron o distorsionaron radicalmente varios planes a los que el Parlamento de la UE daba gran importancia. Si el Parlamento Europeo desea cambios en el acuerdo, todo podría volver a quedar en suspenso.
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El Parlamento Europeo debatirá el jueves el acuerdo de los 27 jefes de gobierno, quienes han reducido aún más la propuesta presupuestaria de la Comisión, entre otros, aumentando sus propias rebajas anuales y eliminando planes futuros, además de recortar reservas financieras. Se sabe que el Parlamento quería un presupuesto de la UE mucho más alto, con mayores contribuciones nacionales a la UE.
El presidente del Parlamento, David Sassoli, dijo el martes que los ciudadanos europeos esperan un acuerdo que haga justicia a este momento histórico (tras el Brexit, en medio de la crisis del coronavirus). «Estamos preocupados por un futuro donde desaparezcan la solidaridad europea y el enfoque común».
“Las prioridades del Parlamento Europeo son claras. Esperamos que se cumplan. El marco financiero plurianual de la UE debe ofrecer una respuesta a los principales desafíos que Europa enfrentará a medio plazo, como el Pacto Verde, la digitalización, la resiliencia económica y la lucha contra la desigualdad”, añadió Sassoli.
GroenLinks está satisfecho de que los líderes gubernamentales hayan acordado el marco financiero plurianual europeo y el fondo para la recuperación tras el coronavirus. Sin embargo, sólo habrá un acuerdo definitivo si también el Parlamento Europeo lo aprueba. Según el eurodiputado de GroenLinks Bas Eickhout, aún hay mucho margen para mejoras.
“La ambición para una recuperación verde y conjunta tras la crisis del coronavirus ha sido rebajada. Un presupuesto moderno que defienda el clima y el estado de derecho se ha debilitado, entre otras razones por las equivocadas prioridades del primer ministro Rutte. Ahora el Parlamento Europeo debe luchar por eso.”
La eurodiputada del PvdA, Agnes Jongerius, criticó la perspectiva principalmente financiera de los Países Bajos: “El primer ministro Rutte adora al becerro de oro: un interés miope y propio ha hecho que haya vendido elementos esenciales como la sostenibilidad y la innovación. Además, no valora mucho el estado de derecho y la democracia.
Desafortunadamente, Rutte se presenta como contribuyente neto, pero silencia cuánto nos beneficia la UE. Países Bajos se benefician en gran medida de la UE y del euro. Como paraíso fiscal, perjudicamos a otros países europeos. Esta actitud de Rutte aún tendrá repercusiones diplomáticas.
Por ello, es inexplicable que, especialmente debido a la postura de los «cuatro tacaños», el acuerdo vaya en detrimento de las reformas. Países que no respetan el estado de derecho parecen salir beneficiados. Justamente ahora no se puede justificar un recorte en sostenibilidad, cooperación para el desarrollo e innovación, señaló Jongerius.

