Weber, miembro de la CSU, recibió el 89% de los votos, el mismo porcentaje que en su primera elección en Róterdam en 2022. La votación tuvo lugar a pesar de los grandes cortes de energía que afectaron a España y al congreso. La reunión en Valencia, seis meses después de las devastadoras inundaciones en la región, transcurrió finalmente sin grandes incidentes.
En su discurso, Weber hizo un llamado a una política común europea de defensa más fuerte y destacó la importancia de la economía social de mercado como alternativa a los modelos autoritarios. Advirtió sobre el auge del populismo y criticó tanto a partidos de izquierda como a las facciones liberales que, según él, están perdiendo el contacto con los ciudadanos comunes.
Weber criticó las políticas del excomisario de la UE Frans Timmermans y posicionó al PPE como impulsor de una política más realista en términos económicos. Al mismo tiempo, anunció que el partido quiere desarrollar un nuevo programa político para reposicionar las ideas de centro-derecha en Europa.
La elección tuvo lugar durante un congreso con amplia presencia de políticos europeos influyentes, incluyendo a la presidenta de la Comisión Ursula von der Leyen y al líder de la CDU alemana y futuro canciller federal Friedrich Merz, quien habló sobre un mayor liderazgo alemán en Europa. Merz prometió apoyo a la integración europea desde su esperado cancillerato.
Von der Leyen elogió públicamente a Weber por su liderazgo y llamó a un PPE fuerte como la base para una Europa sólida. También destacó que el mercado interno de la UE es el más grande del mundo e hizo un llamado a continuar con la política migratoria restrictiva y a fortalecer la cooperación con los países vecinos.
Weber nominó a la política española Dolors Montserrat como nueva secretaria general del PPE. Se espera que la votación sobre su nombramiento se realice poco después del congreso. Según Weber, ella personifica el rumbo del partido y representa la renovación dentro de la estructura del PPE.
El congreso concluyó con discusiones sobre reformas internas del partido y la estrategia futura del PPE. El partido confirmó su posición como la mayor bancada en el Parlamento Europeo, con 188 escaños, y manifestó que abordará la cooperación con otras facciones de manera pragmática para asegurar su influencia política.

