Esta semana el rey Felipe nombrará al líder socialdemócrata del PSOE, Pedro Sánchez, como nuevo encargado de formar gobierno. Esto aumenta la posibilidad de que el actual presidente pueda continuar en el poder, siempre que mantenga el apoyo de los siete políticos de dos partidos regionales catalanes. La semana pasada estos ya apoyaron al candidato de Sánchez para la presidencia del parlamento.
Los dos partidos catalanes establecen como condición para participar en el gobierno que la futura coalición de centroizquierda abra el camino a un referéndum en Cataluña sobre una posible independencia, y que se conceda amnistía a la policía catalana que colaboró hace seis años en un referéndum ilegal.
Dicha amnistía también debería aplicarse a dos políticos catalanes que desde el referéndum suspendido se encuentran en exilio en Bruselas, entre ellos, el eurodiputado Carles Puigdemont. España ha solicitado a Bélgica su extradición.
Actualmente, los funcionarios de los partidos aún negocian los textos de un acuerdo de gobierno en el cual el líder del PSOE Sánchez insiste en que la constitución no permite la ‘secesión’ regional. Se espera que de estas negociaciones surja algún tipo de compromiso.
Si Sánchez no logra formar un nuevo gobierno dentro de los dos meses posteriores a su nombramiento, se deberán convocar nuevas elecciones, a más tardar el 14 de enero.

