En estas elecciones, los votantes tienen la oportunidad de influir en la dirección de la UE durante los próximos cinco años. La guerra de agresión rusa contra Ucrania ha provocado que muchos gobiernos de toda la UE coloquen las cuestiones de seguridad y defensa más arriba en su lista de prioridades.
En 2021, las lluvias récord y las inundaciones devastadoras en Europa Occidental fueron un doloroso recordatorio de los costes humanos y materiales de la inactividad. Actualmente, en el sur de Alemania observamos un suceso trágico similar, aunque en menor medida. La ciencia relaciona estas condiciones climáticas extremas con el cambio climático.
Europa es el continente que se está calentando más rápido en el mundo. El año pasado fue el más cálido en Europa desde que se tienen registros, y esta tendencia continúa este año. En marzo pasado, por décima vez consecutiva, se rompieron récords climáticos tanto de temperatura del aire como de la superficie del mar.
En los últimos cinco años, los países de la UE han adoptado y puesto en marcha un paquete ambicioso de medidas en el marco del Pacto Verde Europeo para abordar las principales causas del cambio climático y el daño ambiental. Europa ha logrado una transición exitosa hacia energías renovables eólica y solar, reduciendo así la dependencia del gas y petróleo ruso.
El paquete de medidas incluye, entre otros, la drástica reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la disminución de nuestros residuos y la mejora de nuestra capacidad de adaptación al cambio climático acelerado. Según muchos científicos, la agricultura debe orientarse a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y minimizar el uso de pesticidas.
Sin embargo, el mayor desafío ahora es generar la voluntad política y la presión necesarias en todos los estados miembros para implementar estas medidas. Esto no será fácil. Muchas de las medidas afectarán a los consumidores, a los propietarios de viviendas y también a las empresas.
Esto ya es demasiado para quienes son críticos con el giro verde. En muchos países, recientemente ha comenzado una reacción en forma de protestas, con agricultores que se oponen a la regulación ecológica. La ciencia ya ha demostrado que será mucho más caro posponer el Pacto Verde que actuar ahora.

