Con ello, los miembros del EVP establecen un cambio claro de rumbo justo cuando la Comisión Europea prepara medidas para aumentar la competitividad de la UE. Según los líderes del EVP, el partido no está en contra de los objetivos climáticos, pero teme que la sobrerregulación tenga consecuencias negativas para el crecimiento y el empleo.
Por eso el grupo parlamentario pide un análisis exhaustivo sobre la viabilidad de las nuevas leyes. Destacan la importancia de marcos flexibles, especialmente para las pequeñas empresas con recursos limitados. El EVP expresa preocupación por la competitividad de la UE, que está bajo presión debido a los altos precios de la energía, la inflación y la fuerte competencia internacional.
Según el EVP, las empresas deberían tener dos años más para adaptarse a la nueva 'responsabilidad en cadena' (reglamento CSDDD). Con esto, el grupo busca aliviar la carga burocrática y dar a las empresas oportunidad para ajustar prácticamente sus cadenas de suministro.
Además de aplazar nuevas normativas, el EVP aboga por modificaciones en la legislación vigente. Los democristianos quieren flexibilizar las medidas de la Green Deal para que no todas las empresas se vean afectadas por igual. Según ellos, solo las grandes empresas deben cumplir con obligaciones más estrictas, mientras que las pequeñas pueden estar sujetas a regulaciones menos extensas.
Esto es especialmente importante para el sector agrícola, donde los márgenes son estrechos y los costos aumentan, entre otras razones, por los altos precios de la energía. El EVP ve en ello una amenaza para la competitividad de los agricultores europeos. Por eso, el grupo demanda apoyo adicional y aplazamiento de las estrictas normativas climáticas,
El líder de la bancada del EVP, Manfred Weber, dejó claro el pasado fin de semana (en un acto electoral de la CDU alemana) que esta propuesta está dirigida principalmente a «menos carga regulatoria desde Bruselas». Al limitar o flexibilizar la reglamentación, esperan fortalecer la resiliencia de las empresas en la UE.
Actualmente la Comisión Europea está preparando planes para hacer la economía de la UE más competitiva. Sin embargo, aún no está claro si esas propuestas coinciden con las demandas renovadas del influyente grupo EVP. En los próximos meses, se esperan intensas negociaciones en la agenda del Parlamento Europeo y el Consejo, donde tanto los intereses económicos como las ambiciones climáticas jugarán un papel.

