El eurodiputado holandés del PvdA, Paul Tang, ha sido nombrado presidente de la nueva 'comisión fiscal' del Parlamento Europeo. Esta comisión investigará por qué los países de la UE pierden cientos de miles de millones de euros anualmente debido a la evasión fiscal.
“Ahora que los gobiernos se endeudan profundamente debido a la crisis del coronavirus, este dinero fiscal como fuente de ingresos es urgentemente necesario. Tras la crisis anterior, se aumentó la carga fiscal sobre la clase media. No podemos repetir este error. Al abordar la evasión fiscal y gravar a los más ricos y a los mayores contaminadores, saldremos de esta crisis de forma sostenible”, afirmó Tang.
Es notable que dentro de la UE un holandés haya sido elegido presidente de este nuevo 'vigilante fiscal' dado que Países Bajos durante años tuvo la reputación de 'paraíso fiscal' y colaboró en construcciones fiscales opacas y en trasladar beneficios de multinacionales. Cuando el eurodiputado holandés mencionó por primera vez la evasión fiscal en la UE, recibió miradas desconfiadas.
Pero desde que Tang logró el año pasado que el Parlamento Europeo calificara a Países Bajos y otros cuatro países de la UE como paraísos fiscales, se ha esforzado por someter los flujos de dinero dentro de la UE a un mejor control parlamentario.
Según Tang, el gobierno holandés pierde anualmente unos 22 mil millones de euros debido a la evasión fiscal. En 2019, Países Bajos fue, tras Estados Unidos y China, el principal destino de inversiones extranjeras, más incluso que potencias económicas grandes y sólidas como Japón, Canadá o Alemania. Sin embargo, según el FMI, la gran mayoría de estas 'inversiones' son en realidad inversiones ficticias.
Desde toda Europa, los beneficios fluyen vía Países Bajos sin impuestos hacia cuentas bancarias en países como las Bahamas y las Islas Caimán, donde no se grava el beneficio. Países Bajos ha anunciado que pondrá fin a estas prácticas. “Por eso quiero cerrar las brechas en el dique fiscal holandés a través de Europa, detener las empresas buzón y combatir el blanqueo de dinero”, declaró Tang.
La ambición de Tang va más allá de los recientes planes fiscales presentados en Países Bajos. También quiere acabar con el crecimiento descontrolado de los asesores fiscales. En Países Bajos este sector no está regulado. Países como Francia, Alemania y Austria sí tienen normas que someten a los asesores fiscales a estándares más altos.
Además, el eurodiputado quiere que las empresas sean transparentes respecto a los beneficios y los impuestos que pagan a nivel mundial. La evasión fiscal no puede soportar la luz del día y, según él, la transparencia es esencial para detener estas prácticas.

