Huitema representa a los liberales europeos en esta delegación negociadora de la comisión medioambiental ENVI principalmente porque también es miembro (suplente) de la comisión AGRI de agricultura. Además, en los últimos años ha apoyado firmemente el plan neerlandés para procesar estiércol animal de modo que sea más limpio y ecológico que muchos fertilizantes actuales.
Huitema (38) es eurodiputado desde 2014. En el anterior periodo parlamentario formaba parte de la comisión de Agricultura, pero en 2019 decidió conscientemente pasarse a la comisión de Medio Ambiente. “Vi venir que muchos asuntos agrícolas tendrían un impacto ambiental cada vez mayor, y que no se podrían resolver con métodos agrícolas tradicionales. Veo que la controversia y la polarización sobre ‘menos pesticidas’ también ocurre dentro del sector agrícola”, afirmó Huitema.
El equipo de los siete informadores de grupo de la comisión de Medio Ambiente está liderado por la austriaca Sara Wiener (Verdes). En los últimos años esta comisión ENVI ha ‘absorbido’ varios expedientes importantes de la comisión AGRI. Este cambio es consecuencia directa de que el vicepresidente Frans Timmermans hiciera del ‘clima’ el objetivo principal y estandarte de la Comisión Von der Leyen. El Pacto Verde, de la granja a la mesa, biodiversidad y menos contaminación ambiental son resultado directo de ello.
Huitema subraya que el propio sector agrícola quiere reducir el uso de productos fitosanitarios. “Los agricultores no compran estas sustancias por gusto, sobre todo últimamente, cuando solo se encarecen más. Usan estos productos para evitar riesgos de malas cosechas. Y porque todavía no existen alternativas disponibles…”.
La ausencia de alternativas es el punto central que Huitema quiere abordar en estas negociaciones. “Creo que podemos lograr que muchos escépticos en nuestra posición cambien si el objetivo europeo deja de ser solo ‘reducir’ y pasa a ser ‘reemplazar’. Es decir: que nuestro objetivo sea sustituir la mitad de todos los productos químicos por sustancias naturales y amigables con el medio ambiente”.
“Y por supuesto también tendremos que trabajar con los ministros de Agricultura para que la EFSA y otras agencias de la UE aceleren la autorización de nuevos productos. Porque ahora los políticos europeos dicen que el fertilizante químico debe reducirse a la mitad, mientras que las agencias europeas responden que no tienen presupuesto ni personal para encontrar una solución. Así no puede ser”, afirmó Huitema.
Además de sobre estos ‘sustitutos’, Huitema quiere acordar con las Comisarias Kyriakides (protección de plantas), Timmermans (clima), Sinkevicius (medio ambiente) y Wojciechowski (agricultura) compromisos vinculantes sobre el desarrollo de nuevas técnicas de mejora genética.
Si no se alcanza un acuerdo sobre la restauración de la naturaleza y la biodiversidad y la limitación del uso de productos por parte de la agricultura, todo el asunto (igual que en 2018) se postergará hasta después de las elecciones europeas de la primavera de 2024.

