El martes, los Estados miembros de la UE acordaron relajar los requisitos medioambientales del régimen común de agricultura (RCA) en un nuevo intento por calmar las protestas de meses de duración por parte de los agricultores. Se trata especialmente de cumplir con las exigencias para poder optar a las subvenciones agrícolas europeas.
El martes Bruselas volvió a enfrentarse por tercera vez en dos meses a manifestantes agricultores con varios cientos de tractores, lo que volvió a causar un caos circulatorio. La policía dijo que utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua contra agricultores que les atacaron con huevos y cócteles molotov. Hubo varios heridos.
La ampliación de las normas fue aprobada por una comisión especial de ministros de Agricultura sin ningún cambio. Los ministros esperan que mediante un trámite acelerado la flexibilización pueda entrar en vigor este año. También la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo quiere aplicar ese procedimiento acelerado, pero para ello aún se requiere una votación plenaria. Esto podría ocurrir en la semana del 22 de abril, en la última sesión plenaria de esta legislatura del Parlamento Europeo.
De hecho, con la flexibilización propuesta se dejan sin efecto cuatro restricciones medioambientales establecidas en 2022 en la agricultura, como la obligación de barbecho y la rotación de cultivos. Debido a la guerra rusa contra Ucrania, esas restricciones ya fueron suspendidas temporalmente en 2023 y 2024. Para eliminarlas completamente de la política del RCA, debe concluirse un amplio procedimiento jurídico. Por eso se espera que la resolución efectiva de este asunto quede para el nuevo Parlamento Europeo (después de junio de 2024) y para la nueva Comisión Europea (a partir de 2025).
El vicepresidente belga David Clarinval afirmó que la revisión tiene como objetivo reducir la burocracia administrativa y ofrecer más flexibilidad a los agricultores mientras "se mantiene un alto nivel de ambición medioambiental". Esa afirmación fue rechazada por grupos ecologistas que ven la relajación de las normas del Pacto Verde como un gran retroceso.
El ministro francés de Agricultura, Marc Fresneau, la saludó como un paso "en la dirección correcta". Y la poderosa asociación europea de agricultores Copa-Cogeca declaró que la aprobación por parte de los Estados miembros envía una “señal positiva” y exhorta a los legisladores de la UE a seguir este ejemplo.
El ministro alemán de Agricultura, Cem Özdemir, afirmó que los cambios representan un paso atrás, hacia la época anterior a que la UE hiciera de la protección del medio ambiente una prioridad. "No obtendremos mejores resultados usando recetas antiguas", advirtió Özdemir.

