El parlamento británico ha aprobado el acuerdo que el primer ministro Boris Johnson cerró a principios de este mes en Bruselas con los líderes de la Unión Europea sobre la salida del Reino Unido de la UE. Los acuerdos anteriores del predecesor de Johnson, Theresa May, fueron rechazados hasta en tres ocasiones. Es la primera vez que la Cámara de los Comunes se pronuncia mayoritariamente a favor de la ruptura con la membresía de la UE en una votación.
La Cámara de los Comunes rechazó la propuesta del primer ministro Johnson de tramitar todas las nuevas leyes relacionadas con este Brexit en un plazo de tres días. Según los críticos, se trata de una legislación técnica y jurídica compleja, que tiene grandes consecuencias y en la que no se deben cometer errores. Estas leyes abarcan cómo operará el Reino Unido independientemente de la UE, y qué aspectos se seguirán haciendo en conjunto con la UE en los próximos años.
Además, el tratamiento de todas esas leyes implica que los políticos pueden presentar enmiendas y propuestas de modificación. Por ejemplo, ahora se vuelve a plantear la posibilidad de que la población se pronuncie mediante un segundo referéndum sobre el Brexit. También es muy probable que se convoquen elecciones parlamentarias anticipadas y que dentro de unos meses haya un gobierno diferente en Londres. Por ello, aún no está claro cómo será finalmente la salida británica de la UE. Incluso no está claro si ese Brexit llegará a concretarse.
El presidente de la UE, Donald Tusk, ha propuesto ahora a los países de la UE que concedan la solicitud británica previa para aplazar la fecha de salida del Brexit. El fin de semana pasado, la Cámara de los Comunes obligó a Johnson a solicitar un cierto aplazamiento, por lo que tuvo que renunciar a su fecha “soñada” del Brexit, el 31 de octubre.
Tusk propone que el aplazamiento se realice mediante un procedimiento escrito, por lo que no convoca una cumbre especial de la UE. Francia ha manifestado estar abierta a una “prórroga técnica de algunos días”. Alemania también está dispuesta a un aplazamiento breve del Brexit si es por la razón política adecuada. Un aplazamiento a corto plazo permitiría una ratificación fluida para la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
Aún no está claro si los países de la UE adoptarán la fecha mencionada anteriormente de finales de enero o alguna otra fórmula. Sin embargo, Francia descarta reabrir las negociaciones sobre el acuerdo.
Tampoco está claro qué significaría un posible aplazamiento para la posición de un comisario británico de la UE y para los eurodiputados británicos. En las leyes de la UE se estipula que los países que hayan participado en las elecciones europeas del 1 de noviembre tienen derecho a un escaño en la Comisión Europea y a escaños en el Parlamento Europeo. Ya se sabe que en los preparativos de la nueva Comisión Von der Leyen se está trabajando con 27 comisarios, sin un comisario británico. Sobre los escaños liberados por los eurodiputados británicos se ha dicho anteriormente que serían redistribuidos entre los demás países, pero el Parlamento Europeo aún no ha decidido qué debe ocurrir después del 1 de noviembre.

