La Comisión Europea ha instado a Hungría a retirar el controvertido proyecto de ley, conocido como “propuesta de ley sobre la transparencia de las organizaciones civiles”. Según Bruselas, esta ley representaría graves riesgos para los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos, en particular el derecho de asociación.
La ley, que supuestamente busca limitar la influencia extranjera en las organizaciones sociales húngaras, estaría en contra de la legislación de la UE, según la Comisión Europea. También el Parlamento Europeo se ha pronunciado en contra del proyecto de ley húngaro.
En una resolución, los políticos de la UE no solo solicitan la retirada de la ley, sino también la imposición de sanciones financieras a Hungría. Según varios parlamentarios, ha llegado el momento de que la Comisión Europea vaya más allá de simples advertencias.
La resolución aprobada también critica la postura pro-rusa del primer ministro Viktor Orbán. Los eurodiputados afirman que esta política va en contra de la política exterior común de la UE, especialmente a la luz de la guerra rusa contra Ucrania. La resolución fue aprobada con amplio apoyo de varias distintas fuerzas políticas.
Asimismo, organizaciones de derechos humanos enviaron una carta abierta a la Comisión Europea. Hacen un llamado a actuar de inmediato contra el proyecto de ley húngaro. Estas organizaciones enfatizan que la propuesta presenta similitudes con la legislación rusa que en el pasado se utilizó para reprimir la sociedad civil.
A pesar de que Hungría ya fue declarada en falta en casos anteriores sobre cuestiones similares por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, el gobierno de Orbán continúa presentando legislación controvertida.
Aunque no parece que Budapest tenga intención de retirar el proyecto de ley por el momento, la Comisión Europea ha dejado claro que no dudará en emprender acciones legales si Hungría no atiende pronto su llamado. Sin embargo, aún no se han anunciado sanciones concretas de la UE.

