La Comisión Europea ha presentado en el Parlamento Europeo la tan esperada nueva estrategia para la ‘inversión sostenible’. Con ella, la UE establece criterios sobre qué es y qué no es ‘sostenible’, especialmente con respecto a las inversiones en nuevas fuentes de energía.
Con la nueva estrategia de la UE, también queda claro para los bancos y las instituciones financieras qué industrias serán consideradas próximamente como ‘contaminantes’ o anticuadas. Al estar ahora más claro para los inversores qué es ecológico y qué no, según la Comisión, será mucho más atractivo destinar dinero a inversiones verdes.
“Esto es esencial si queremos movilizar capital privado para la sostenibilidad y lograr la neutralidad climática en 2050”, dijo Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la Comisión Europea, al término de una conferencia de prensa en Estrasburgo.
Para alcanzar los objetivos climáticos del Acuerdo de París, es necesario que todo el sector financiero participe. Los inversores quieren saber a qué atenerse. El eurodiputado neerlandés Paul Tang (S&D, PvdA) considera positivo que la Comisión Europea lo reconozca ahora y presente propuestas legislativas al respecto.
Junto con la estrategia, el comisario Dombrovskis también presentó un estándar de la UE para bonos verdes. Esto permite a empresas y países recaudar fondos específicos para inversiones en empresas ecológicas y amigas del clima.
Paul Tang: “Este estándar ofrece a empresas y países una herramienta adicional para hacer la transición hacia una economía sostenible, y facilita a los inversores destinar su dinero de forma sostenible.”
Las inversiones en combustibles fósiles conllevan muchos riesgos. No solo contribuyen al calentamiento global, sino que también corren el riesgo de perder su valor. Los científicos indican que para cumplir con las obligaciones del Acuerdo de París, solo se puede continuar utilizando combustibles fósiles durante 10 a 15 años más.
Ahora que los gobiernos están trabajando intensamente en la transición hacia una economía sostenible, esto significa que las inversiones en campos petrolíferos, gasíferos o refinerías perderán rápidamente su valor. El gran fondo de pensiones neerlandés ABP todavía invierte más de 15 mil millones de euros en combustibles fósiles, y el banco ING tenía casi 4 mil millones de euros invertidos en el sector.

