Los donantes que aporten más de tres mil euros a partidos políticos deberán proporcionar sus datos de identidad. Esta información se enviará a una base de datos en línea gestionada por la Autoridad de Partidos Políticos Europeos y Fundaciones Políticas Europeas. Esta entidad de la UE publicará los datos y las cantidades para que cualquiera pueda ver quién da qué a los partidos políticos y sus fundaciones.
Por su parte, los partidos políticos deben confirmar que los partidos u organizaciones con los que colaboran proceden de países fuera de la UE y respaldan los valores europeos. La prohibición de pagos a partidos nacionales y políticos por parte de partidos políticos europeos y sus fundaciones seguirá vigente.
Las nuevas reglas ofrecen mayor claridad sobre cómo los partidos pueden apoyar públicamente a sus partidos y organizaciones afiliadas y continuar colaborando con ellas mediante proyectos conjuntos. Esto pone fin a años de inseguridad jurídica para las asociaciones transfronterizas.
El llamado ‘porcentaje de cofinanciación’ se establecerá en un 95 por ciento. También se han añadido como nueva categoría de ingresos los propios ingresos, por ejemplo los provenientes de conferencias y la venta de publicaciones. A estos ingresos propios se les impondrá un límite máximo del tres por ciento para los partidos y del cinco por ciento para las fundaciones. De esta forma, podrán diversificar sus ingresos sin poner en riesgo la supervisión.
El eurodiputado neerlandés Reinier van Landschot (Volt) fue ponente sombra de las nuevas normas. «Desde hace años se dice que Bruselas debe acercarse más a la gente, pero cada intento de que los partidos políticos europeos jueguen un papel más relevante en el debate público fue deliberadamente bloqueado por los países de la UE», explica.
«Merecemos una verdadera democracia europea: una en la que los europeos participen activamente en los partidos políticos europeos, para que los ciudadanos puedan influir activamente en el rumbo de Europa.»

