El Parlamento Europeo ha aprobado el nombramiento de dos nuevos comisarios de la UE, pero ha suspendido la decisión sobre un tercer candidato. Los candidatos francés y rumano, Thierry Breton y Adina Văleanis, pueden comenzar a trabajar en la gestión diaria de la UE. El candidato húngaro Oliver Várhelyi aún no tiene asegurado su puesto.
El Parlamento Europeo quiere primero obtener del candidato húngaro una declaración escrita sobre su completa independencia respecto al primer ministro húngaro Viktor Orbán. Várhelyi fue en los últimos años embajador húngaro ante la UE, y según algunos políticos europeos, era la voz de Budapest.
Él deberá evaluar, entre otros aspectos, el estado de derecho en los países candidatos, mientras que el gobierno húngaro de Viktor Orbán está bajo fuerte crítica en este ámbito. Especialmente el grupo socialdemócrata S&D desea del nuevo candidato húngaro, que es independiente de partido, una declaración escrita en la que se distancie de la política anti-europea de Orbán. Los Verdes, los socialdemócratas y también los liberales podrían decidir posteriormente realizar una segunda audiencia.
El nuevo candidato francés pasó notablemente sin problemas la entrevista con los políticos de la UE, después de que la anterior candidata francesa fuera en cierto modo rechazada debido a cuestiones financieras y de negocios de su carrera anterior en Francia. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha asignado a Thierry Breton (64) la cartera del Mercado Interior. Esto le otorga un gran poder sobre la economía y las empresas en la UE.
El empresario francés manifestó que la transformación digital y el cambio climático están en lo alto de su agenda, y que el internet ultrarrápido 5G, la inteligencia artificial, la ciberseguridad y las nuevas tecnologías deben convertir a la UE en un importante actor industrial.
La candidata prevista para la Comisión de Transportes, la rumana Văleanis (51), dijo entre otras cosas que el sector transporte debe volverse más ecológico en interés del ciudadano, pero que el coste de esto no puede recaer exclusivamente en el ciudadano. La rumana es desde 2007 miembro del Parlamento Europeo.

