En una resolución ampliamente respaldada, los políticos de la UE también han pedido que se impongan más sanciones contra los medios rusos que difunden esa propaganda rusa.
La resolución también critica que Rusia no rinda cuentas por los crímenes de la antigua Unión Soviética. Además, rechaza que el Kremlin obstaculice deliberadamente las investigaciones históricas y los debates públicos. Esto tiene el propósito de revitalizar políticas imperialistas y utilizar la historia con fines criminales, según los europarlamentarios.
El Parlamento Europeo hace un llamamiento urgente a la UE y a los países miembros para que hagan más contra la desinformación rusa y la manipulación informativa extranjera. También deben contrarrestar de manera rápida y precisa la interferencia externa. Esto es esencial para proteger la integridad de los procesos democráticos y fortalecer la resiliencia de las sociedades europeas, señala el Parlamento.
Para hacer a la población más resistente a la desinformación, se debe fomentar la alfabetización mediática. Además, los medios de calidad y el periodismo profesional deben recibir más apoyo. También debe investigarse el desarrollo de nuevas tecnologías híbridas de influencia para poder combatirlas.
Los políticos de la UE no solo observan a Rusia, sino también a los Estados Unidos, donde están ubicadas empresas de redes sociales como Meta y X. Estas empresas tecnológicas están flexibilizando sus propias reglas de verificación de datos y moderación. Según el Parlamento Europeo, esto favorecerá la campaña mundial de desinformación rusa.
Por ello, los eurodiputados consideran que la Comisión Europea y los países de la UE deben hacer cumplir estrictamente la ley sobre servicios digitales (DSA). La eurodiputada neerlandesa Ingeborg ter Laak (CDA) afirmó que la «máquina de propaganda anti-UE y anti-Ucrania en Rusia está en plena marcha para justificar la guerra en Ucrania».
Según Ter Laak, Moscú hace todo lo posible para quebrar la moral de Ucrania. Ter Laak enfatizó la semana pasada en un debate en Estrasburgo que esta guerra lleva ya once años. Comenzó en 2014 con la ocupación ilegal rusa de Crimea. «Ucrania no es Rusia», dijo la miembro del CDA. «Ucrania es un país democrático. Un país con una historia europea que se remonta a muchos años atrás. Vladimir Putin no se detiene en Ucrania. No seamos ingenuos. ¡Slava Ukraini!»

