‘Queremos una UE que adapte el apoyo agrícola y ayude a los agricultores en un camino que no esté en constante conflicto con la base natural. Queremos una UE que ponga la acción climática en primer lugar y asegure que todos los países cumplan con el Acuerdo de París’, dijo Marie Reumert Gjerding, presidenta de la Asociación Danesa para la Conservación de la Naturaleza, durante una marcha en la capital danesa, Copenhague.
En Países Bajos se protestó en un barrio de oficinas de lujo en Amsterdam-Sur donde muchas multinacionales tienen sus sedes centrales. Allí se pronunció un discurso por el presidente del mayor sindicato neerlandés.
El presidente de FNV, Tuur Elzinga, se atrevió a no decir si el intento de tocar una fibra sensible en las empresas de Zuidas durante su brindis del viernes por la tarde fue exitoso. “Muchas personas tienen miedo del cambio climático y muchas otras temen las políticas climáticas. Los beneficios y las cargas están distribuidos de forma injusta.”
Por ello, el sindicato más grande también participó en la marcha. “Espero que las empresas actúen pronto por el clima, y no solo cuando se vean obligadas. Y que lo hagan junto con las personas en el lugar de trabajo, porque ellas saben mejor qué debe hacerse.”
La Marcha Popular por el Clima es un evento políticamente independiente organizado por voluntarios de los países participantes de la UE. Esta marcha persigue varios objetivos concretos, como alcanzar la neutralidad climática europea en 2040, un 30 % de naturaleza protegida en la UE, más ayuda climática a países vulnerables y una agricultura más verde.

