Un indicador de las crecientes restricciones económicas es el aumento del porcentaje de europeos que "generalmente" o "a veces" tienen problemas para pagar facturas. Este promedio en la UE ha subido el último año del 30% al 39%. En los Países Bajos esto es menos visible: el 16% de los neerlandeses indica que "generalmente" o "a veces" tiene problemas para pagar facturas. Esto representa una disminución del 1% en comparación con el año pasado.
La segunda preocupación más mencionada, con un 82%, es la amenaza de pobreza y exclusión social. En los Países Bajos esta cifra es menor; el 72% de los encuestados está preocupado por esta exclusión. En el tercer puesto compartido de preocupaciones están el cambio climático y una posible ampliación de la guerra en Ucrania hacia otros países, con un 81%.
Las cifras sobre el clima en los Países Bajos son comparables con el resto de la UE, pero para los neerlandeses estas preocupaciones ocupan el segundo lugar: el 80% de los encuestados está preocupado por el cambio climático. El 62% de los neerlandeses están preocupados por la expansión de la guerra en Ucrania hacia otros países.
Del Eurobarómetro se desprende que los efectos de las crisis se sienten cada vez más. Casi la mitad de la población de la UE (46%) dice que su nivel de vida ya ha disminuido debido a la pandemia de Covid-19 y la guerra de agresión rusa contra Ucrania. En los Países Bajos, este nivel es menor, un 33% de los encuestados pertenece a esta categoría.
Al mismo tiempo, las crisis recientes, y en particular la guerra de Rusia contra Ucrania, han reforzado el apoyo de los ciudadanos a la Unión Europea: el 62% considera que ser miembro de la UE es una "buena cosa", uno de los resultados más altos desde 2007. El 78% de los encuestados neerlandeses opina que ser miembro de la UE es una "buena cosa".

