El objetivo de los acuerdos es limitar el daño ambiental causado por las emisiones industriales. Se ha acordado que las explotaciones ganaderas con más de 700 cerdos, más de 22.000 gallinas ponedoras o más de 40.000 pollos de engorde deberán cumplir las normas europeas.
En los Países Bajos, la emisión de gases de efecto invernadero disminuyó ligeramente el año pasado, pero aumentó en la agricultura. La agricultura en los Países Bajos aporta aproximadamente un 17 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero (excepto uso del suelo); la industria aporta un 32 %. La principal causa del aumento en las emisiones agrícolas proviene de las centrales de cogeneración en la horticultura bajo invernadero que funcionan con gas natural.
Para la industria se establecerán los niveles de emisión más estrictos posibles. A partir de ahora, se debe usar la tecnología más eficaz. El nuevo reglamento también se aplicará a minas y grandes fábricas de baterías. Para combatir la escasez de agua, se impondrán criterios obligatorios sobre el consumo de agua en los permisos ambientales.
Todo el proceso en torno a las nuevas normas será más transparente para el público. Se creará un registro público de emisiones y transporte de sustancias contaminantes. La ciudadanía podrá acceder a todos los permisos y actividades contaminantes locales.
Las empresas y ganaderos que no cumplan las normas podrán ser multados con un mínimo del tres por ciento de su facturación anual en la UE. Los ciudadanos también deben tener derecho a exigir compensaciones por daños a su salud. En este aspecto, el principio es que finalmente pague el contaminador.
El eurodiputado Mohammed Chahim (PvdA, S&D) señala que con esta regulación se ha aprobado otra parte importante del Pacto Verde. Según él, no solo es beneficioso para el medio ambiente, sino que también mejora la salud pública.
Anja Hazekamp (PvdD) considera que la regulación es decepcionante. “Las nuevas normas europeas contienen sólo mejoras leves respecto a la ley actual. Pasitos pequeños no son suficientes para abordar en serio a los grandes contaminadores como la industria ganadera y Tata Steel. El Parlamento rechazó su propuesta de prohibición total de la construcción de nuevas macrogranjas.

