El renovado acuerdo comercial entre la UE y México busca reducir aún más las barreras comerciales. El pacto incluye acuerdos profundos sobre la eliminación de aranceles a la importación en diversos productos agrícolas e industriales.
Para México, el tratado ofrece mejor acceso al mercado europeo, mientras que las empresas europeas se benefician de condiciones más favorables en México.
Uno de los puntos clave es la eliminación de los aranceles a productos como queso, carne de cerdo y otros alimentos. Esto debería traducirse en costos más bajos para los consumidores y nuevas oportunidades para los productores en ambos lados del océano Atlántico. Para los agricultores europeos significa una posición más sólida en el mercado mexicano.
Además de la agricultura, el acuerdo también se enfoca en el comercio y las inversiones sostenibles. La UE y México han acordado respetar estándares ambientales y derechos laborales. Estas disposiciones buscan asegurar que el crecimiento económico vaya de la mano con la responsabilidad social y la protección del medio ambiente.
El renovado tratado comercial es el resultado de años de negociaciones y es una actualización de un acuerdo previo de 2000. Según funcionarios europeos, el acuerdo se ajusta mejor a los desafíos económicos actuales.
El momento del pacto resulta llamativo. El nuevo presidente estadounidense Trump ha declarado que quiere imponer tarifas elevadas a bienes europeos y mexicanos. Esta medida, pensada para proteger la economía estadounidense, es vista por los críticos como perjudicial para las relaciones comerciales internacionales.
Aunque el acuerdo ha recibido principalmente reacciones positivas, también hay preocupaciones. Algunos productores mexicanos temen no poder competir con empresas europeas. Al mismo tiempo, en Europa existen inquietudes sobre el cumplimiento de los compromisos asumidos, especialmente en materia de sostenibilidad.
El pacto debe ser ratificado aún por los parlamentos de las partes involucradas. Este proceso puede tomar algún tiempo, pero ambas partes han manifestado su firme intención de implementar el acuerdo lo antes posible.
Esta semana se decidirá en el Parlamento Europeo en Estrasburgo la ratificación de otro tratado comercial de la UE, este con los cuatro países sudamericanos del Mercosur. Por ese tratado, agricultores europeos han protestado durante años por considerar que afecta negativamente su propio comercio debido al aumento de importaciones de productos alimenticios sudamericanos.

