Aunque el apoyo fue concedido con una mayoría limitada, se considera como un indicativo. Sin embargo, la Comisión Jurídica rechaza por ahora la propuesta debido a la falta de justificación suficiente.
El Programa Europeo de Industria de Defensa (EDIP) prevé una financiación de la UE de 1.500 millones de euros hasta 2027. El objetivo es aumentar la producción de material militar dentro de Europa y fomentar la cooperación entre los Estados miembros. Al menos el 70% del material debe ser producido dentro de la UE. Además, se trabaja en licitaciones conjuntas y en la creación de un mecanismo europeo de venta militar.
Al mismo tiempo, la Comisión Europea ha presentado el plan ReArm Europe, que contempla 150.000 millones de euros en préstamos para la compra conjunta de tanques y armamento pesado. Sin embargo, este plan fue rechazado por la Comisión Jurídica del Parlamento Europeo, que sostiene que la Comisión intenta eludir al Parlamento utilizando poderes de emergencia.
Ante la invasión rusa en Ucrania, los países de la UE han decidido continuar apoyando a Ucrania a toda costa, whatever it takes.... La UE ha impuesto sanciones contra Rusia y ofrece a Ucrania condiciones comerciales favorables para mantener su economía en marcha. Aún no está claro cómo se financiará el plan ReArm Europe, dada la objeción legal y la falta de consenso en el Parlamento Europeo.
Tanto en la UE como en la OTAN se discute la necesidad de que los países europeos posiblemente gasten entre 800 millones de euros adicionales en defensa propia dentro de cinco a seis años. Este debate se ha intensificado tras las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien el año pasado dejó claro que ya no ofrece protección total a los europeos y con frecuencia toma partido por el presidente ruso Putin en la guerra contra Ucrania.
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, visitó esta semana al primer ministro británico Keir Starmer para fortalecer la cooperación entre la UE y el Reino Unido. Ambos líderes discutieron no solo la posibilidad de un pacto de defensa y seguridad, sino también la posible colaboración en energía y comercio.
Desde que el Reino Unido salió de la UE mediante el Brexit, su economía ha sido especialmente perjudicada. Ahora se exporta mucho menos a los países europeos. El pacto de defensa propuesto podría dar a las empresas de defensa británicas acceso al fondo europeo de rearmamento de 150.000 millones de euros. A cambio, el Reino Unido considera hacer concesiones en materia de derechos de pesca, un tema delicado desde el Brexit.

