En la UE se desperdician anualmente casi sesenta millones de toneladas de alimentos, lo que equivale a 132 kilos por persona, y 12,6 millones de toneladas de residuos textiles. La ropa y el calzado representan 5,2 millones de toneladas de residuos; doce kilos de desechos por persona al año. Se estima que a nivel mundial se recoge y recicla menos del uno por ciento de todos los textiles para convertirlos en nuevos productos.
La Comisión Europea propuso hace ya dos años ajustar la normativa de residuos en la UE.
Cada país de la UE debe lograr a nivel nacional una reducción de residuos en cinco años. Se debe observar una caída en los alimentos que se tiran innecesariamente para finales de 2030. Los productores y procesadores de alimentos deberán reducir sus flujos de residuos en un diez por ciento; los hogares, el comercio minorista y la hostelería en un treinta por ciento.

