Los vehículos pesados como autobuses y camiones actualmente generan más del 25 % de las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte por carretera en la UE. También son responsables de más del seis por ciento del total de emisiones de gases de efecto invernadero de la UE. Según la propuesta que la Comisión Europea presentó en febrero del año pasado, reducir estas emisiones es crucial para que la UE alcance sus objetivos de ser climáticamente neutra para 2050.
Los nuevos camiones y autobuses ya están sujetos a requisitos de CO2 en la UE, pero estos han quedado obsoletos debido a los nuevos objetivos climáticos de la UE y a las innovaciones en el sector. Por ello, la nueva ley aumentará considerablemente las metas: una reducción del 45 % de las emisiones de CO2 para 2030, del 65 % para 2035 y del 90 % para 2040. Otro logro para el Parlamento es la inclusión de más tipos de vehículos bajo estas normas, como los camiones de basura y diversos vehículos de trabajo.
En cuanto a los autobuses urbanos, se tomarán otras medidas. Para 2030, los nuevos autobuses que circulen en las ciudades deben haber reducido sus emisiones en un noventa por ciento. Para 2035, estos deben ser completamente libres de emisiones. A partir de 2030, también se establecerán objetivos de reducción de emisiones para remolques (7,5 %) y semirremolques (10 %). El objetivo final es que todos los vehículos pesados en toda la UE sean prácticamente libres de emisiones.

