Según el Parlamento, las personas que han huido de su país aún se enfrentan a amenazas, vigilancia y otras formas de represión transfronteriza dentro de la Unión Europea. Especialmente se mencionan Rusia, China, Irán y Bielorrusia.
A comienzos de esta semana, un artista ruso y crítico abierto del presidente Putin fue asesinado a tiros en el este de Polonia. Se sospecha que el hombre de 44 años fue la víctima de un ataque dirigido.
Proteger
Los eurodiputados consideran que el enfoque europeo actual es insuficiente. Hacen un llamado a las instituciones europeas y a los países de la UE para que cooperen más estrechamente y protejan mejor a las víctimas. Se debe prestar especial atención a las personas que buscan seguridad en Europa pero que no siempre se sienten seguras aquí.
Promotion
Además, el Parlamento quiere que haya una definición europea común de represión transnacional. Así, se clarificará cuándo los gobiernos extranjeros o sus intermediarios son responsables de intimidar o presionar a personas que residen en Europa. Por ejemplo, los disidentes vietnamitas en Alemania reciben vigilancia extra, mientras que en otros países de la UE apenas; donde otras personas de otros países están mejor protegidas.
Exiliados
También los periodistas en el exilio merecen, según el Parlamento Europeo, protección adicional. Forman parte de los grupos que con frecuencia son objetivos de amenazas y vigilancia desde su país de origen.
Otro punto de preocupación es el creciente uso de medios digitales. La vigilancia y otros instrumentos tecnológicos (escuchas) desempeñan, según el Parlamento, un papel cada vez mayor en el seguimiento y la presión sobre opositores en el extranjero.
Además, el Parlamento señala que no solo las personas implicadas se ven afectadas. También sus familiares pueden ser blanco de presión e intimidación, lo que amplía el impacto de estas prácticas más allá de las víctimas directas.
Agentes extranjeros
En un informe de la eurodiputada Hannah Neumann (Los Verdes) se aboga por una actuación europea más fuerte y mejor coordinada. El informe subraya que la Unión Europea debe reforzar su capacidad para reconocer, registrar y contrarrestar esta forma de represión.
Según el Parlamento, no se trata solo de proteger a las víctimas individuales. Las prácticas de los "agentes extranjeros" también representan un desafío para la democracia y la seguridad dentro de la Unión Europea. Por ello, los eurodiputados insisten en medidas para ofrecer verdadera seguridad a los disidentes y críticos que buscan protección en Europa.

