Esto permitirá a las autoridades municipales hacer cumplir mejor sus normas locales para el alquiler temporal (vacacional), de modo que más viviendas permanezcan disponibles permanentemente para residentes. Así, huéspedes y arrendadores ya no podrán evadir el impuesto turístico local.
La eurodiputada neerlandesa Kim van Sparrentak (GroenLinks) fue la negociadora principal de esta ley: “Las ciudades enfrentan un crecimiento descontrolado del alquiler vacacional ilegal. Esto presiona la habitabilidad y asequibilidad de las ciudades en toda Europa. “Alquilar una habitación vacía ocasionalmente está bien. Sin embargo, principalmente son inversores quienes hasta ahora han dominado este sector.”
En la nueva ley, las plataformas estarán obligadas a compartir mensualmente datos sobre cuántas noches una casa o apartamento ha sido rentado y para cuántas personas. Hasta ahora, las plataformas de alquiler se negaban a compartir datos, dificultando la aplicación de las normas locales.
Una ciudad como Ámsterdam está ansiosa por esta ley. En Ámsterdam, el 72% de la oferta en Airbnb son viviendas completas, que en promedio se alquilan por 171 noches y generan 32.000 euros. Esto convierte el alquiler no en un ingreso adicional, sino en un modelo de negocio.
La próxima votación para ratificar este acuerdo se realizará a principios del próximo año en el Parlamento Europeo. Dos años después entrarán en vigor las nuevas normas.

