En un discurso ante el Parlamento Europeo, el ex primer ministro neerlandés destacó que la alianza militar "no está en guerra, pero tampoco hay paz".
Rutte dijo que está "muy preocupado por la situación de seguridad" y reiteró que la UE y los países miembros deben reforzar su industria de defensa sin demora.
Dijo que los estados miembros deben aumentar su presupuesto anual para Defensa “considerablemente por encima del actual dos por ciento”. No mencionó un porcentaje nuevo, pero afirmó “que durante los próximos cinco años estaremos bien, pero después la brecha con Rusia, China, Corea del Norte e Irán será demasiado grande.”
Rutte criticó, con palabras educadas pero claras, que en la política europea se tarda demasiado en tomar decisiones urgentes y necesarias. Durante años se ha dicho que es indispensable el desarrollo y producción conjunta de nuevas armas, pero casi no se ha hecho nada. Rutte calificó a la industria de defensa europea y la producción de armas como actualmente "demasiado pequeña, demasiado fragmentada y demasiado lenta".
El jefe de la OTAN hizo un llamado a la comisión de Defensa del Parlamento Europeo para no poner obstáculos a la producción o compra de sistemas de armas si provienen de empresas en países de la OTAN que no son miembros de la UE (léase: Estados Unidos, Canadá, Turquía y Gran Bretaña).
La Comisión Europea reservó el año pasado mil quinientos millones de euros en subsidios para los países que hagan pedidos de defensa a empresas en países de la UE. Todavía deben ponerse de acuerdo sobre 'la distribución justa' de ese dinero entre los países de la UE con industria de defensa.
No casualmente (?) Rutte mencionó primero como ejemplos la construcción de nuevos buques militares y submarinos (léase: la construcción naval neerlandesa) y sistemas de radar y misiles antiaéreos (léase: la empresa Twentse Thales). También señaló los vehículos blindados de la alemana Rheinmetall.
Rutte dijo que apoya el plan, el programa europeo de industria de defensa, pero también pidió cautela. Enfatizó que el futuro de la seguridad europea "depende del resultado de la guerra en Ucrania". Instó a los aliados europeos de la OTAN a aumentar su apoyo militar a Kiev.

