Después de casi quince años de disputas sobre procedimientos y competencias, finalmente habrá un cargador europeo universal para todos los teléfonos móviles y portátiles. El Parlamento Europeo dio anoche su aprobación, una vez más. Se espera que esta obligación de uniformidad entre en vigor en 2026.
El popular conector USB tipo C será la norma para los dispositivos portátiles. Los consumidores también podrán elegir si quieren comprar un dispositivo móvil con o sin cargador. En la última década, los eurodiputados han insistido repetidamente en la introducción de un cargador universal.
En principio, se animó a los fabricantes a adoptar voluntariamente un cargador común, pero no lo hicieron. Ahora la UE toma cartas en el asunto y lo hará obligatorio.
El eurodiputado del CDA Toine Manders propuso un cargador universal en 2009. Entonces no lo tomaron en serio, comenta ahora. El político de Brabante lamenta que además habrá que esperar varios años más para que el cargador sea obligatorio.
“¿Por qué todo debe tardar tanto? ¿Es que las multinacionales tienen demasiada influencia, demasiado poder, o acaso la Comisión Europea tiene poco poder? Porque esto debió ser un hecho consumado desde 2011, cuando la propuesta fue aprobada por unanimidad tanto en el Parlamento como en los ministros.”
Los fabricantes de teléfonos móviles, tablets y cámaras tienen todavía dos años para adaptarse a las nuevas normas. Para finales de 2024, todos estos aparatos vendidos en la UE deben contar con un puerto de carga USB tipo C. A partir de la primavera de 2026, le tocará el turno a los portátiles.
Gracias a la ley aprobada por el Parlamento Europeo, los consumidores podrán ahorrar hasta 250 millones de euros al año, puesto que ya no estarán obligados a comprar un cargador nuevo con cada dispositivo móvil.
Además, se introducirán etiquetas para que los consumidores puedan ver las características de carga de los nuevos dispositivos. Asimismo, el cargado inalámbrico será cada vez más habitual, reconocen los eurodiputados.
“Con la estandarización del cargador facilitamos la vida al consumidor, reducimos los residuos electrónicos y combatimos la fragmentación del mercado en la Unión Europea”, dice el eurodiputado Bert-Jan Ruissen.
Para un buen funcionamiento del mercado interno, son importantes los estándares uniformes, según el miembro del SGP. “Aquí hay un valor añadido importante para la cooperación europea, y la directiva para un cargador universal para dispositivos electrónicos es un gran ejemplo de ello.”

