En su discurso anual sobre el Estado de la Unión, mantuvo el rumbo trazado por el Pacto Verde Europeo y la Política Climática, incluyendo las transiciones resultantes.
En su discurso, Von der Leyen — como se esperaba — se apoyó en el punto de partida de su Comisión, que en 2019 puso en marcha con el Pacto Verde un giro que no solo requiere ajustes en la agricultura y la horticultura, sino en todos los sectores empresariales. Según ella, el cambio climático deja cada vez más claro “que el planeta ha alcanzado su punto de ebullición”.
Von der Leyen se centró extensamente en la producción agroalimentaria. "Estoy convencida y seguiré convencida de que la agricultura y la conservación de la naturaleza pueden ir de la mano, de forma equilibrada con la naturaleza”. Expresó de forma clara su reconocimiento a “nuestros agricultores” y les agradeció “por la producción de nuestros alimentos saludables diarios”. Esa tarea del sector agrícola es la base de la política agrícola europea”, afirmó.
En la política agrícola, “necesitamos más diálogo y menos polarización”, opina Von der Leyen. Sobre su “diálogo estratégico” no dio detalles concretos, pero su comentario refleja un reciente llamado de la confederación agrícola europea Copa-Cosega por “más consulta y menos dictados impuestos”. Además, se alinea con peticiones similares provenientes de su propio grupo cristiano-demócrata EPP/CDA.
El “diálogo y la escucha” anunciados fueron bien recibidos por la mayoría de los grupos parlamentarios, aunque también se advirtió que dicho diálogo “no debe convertirse en una mesa de intereses establecidos”.
Este año, el comisario de Agricultura Janusz Wojciechowski también ha señalado la necesidad de “reflexionar sobre” una nueva política agrícola común europea, para el periodo 2025 – 2030. Considera que ya se debe empezar a trabajar en ello, especialmente porque la UE negociará a finales de este año sobre una posible adhesión del gigante agrícola Ucrania a la UE.

