La medida busca asegurar que los productos agrícolas importados cumplan con las mismas normas que los alimentos producidos en Francia. Este plan existe en la UE desde hace algunos años, pero aún no se ha implementado.
La ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, declaró el domingo que un nuevo decreto suspenderá la importación de alimentos en los que se detecten sustancias prohibidas. Según ella, esto aplica a todos los productos provenientes de fuera de la Unión Europea.
Se trata de sustancias no permitidas en la agricultura dentro de Europa. Los productos en los que se encuentren rastros de estos agentes no podrán ingresar al mercado francés. Para ello, París necesita la autorización de la Comisión Europea.
La medida prevista podría afectar la importación de diversos productos. Se mencionan melones, manzanas, albaricoques, cerezas, fresas, uvas y patatas. También se permitirá la importación de aguacates, mangos, guayabas y ciertos cítricos sólo si cumplen con las normas francesas.
El primer ministro Sébastien Lecornu afirmó que Francia ya no hará excepciones. Cualquier producto importado que contenga restos de herbicidas o fungicidas prohibidos será rechazado.
Este endurecimiento de la política no es un caso aislado. En Francia y otros países europeos, los agricultores llevan meses protestando contra los planes de un acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque sudamericano Mercosur, que probablemente se firme más adelante este mes. Temen la competencia desleal de productos que, según ellos, no cumplen con las mismas normas ambientales.
Además del tema comercial, los agricultores franceses están inquietos por las medidas relacionadas con una enfermedad ganadera contagiosa que afecta al ganado bovino. Esta enfermedad ya ha afectado a las piaras de decenas de ganaderos en Francia.
Según Genevard, la Comisión Europea debe garantizar que las mismas reglas se apliquen en toda Europa. Con el decreto, Francia quiere mostrar que mantiene sus estándares de seguridad alimentaria y agrícola.
Los ministros de Agricultura de los 27 países de la UE se reunirán el miércoles en Bruselas para una sesión urgente, en la que discutirán qué compromisos aún pueden hacerse a los agricultores europeos y cómo se puede convencer a la vacilante Italia para que dé su apoyo final.

