En el caso de Google se confirmó la multa de 2.400 millones de euros por favorecer el motor de búsqueda Google Shopping. Apple perdió un caso paralelo en el que la UE había perseguido a la empresa por evasión fiscal mediante un acuerdo tributario con el gobierno irlandés.
Google había presentado recurso, pero el tribunal dictaminó que la empresa no había actuado conforme a principios de mercado justos. Aunque Google ya había realizado cambios para cumplir con las normas de la UE, la multa se mantuvo.
Según la UE, Apple recibió ayudas estatales ilegales de Irlanda en forma de acuerdos fiscales favorables, lo que le permitió pagar solo una fracción del impuesto sobre beneficios. El tribunal determinó ahora que Apple debe pagar 13.000 millones de euros en impuestos atrasados a Irlanda.
Estas sentencias pueden tener grandes repercusiones para otros gigantes tecnológicos. La UE ya ha impuesto multas a empresas como Amazon y Meta (antes Facebook), y el fallo del TJUE refuerza la expectativa de que la UE continuará actuando con rigor contra la evasión fiscal y la competencia desleal.
Los fallos demuestran que Bruselas está decidida a frenar el poder de las grandes tecnológicas y abordar estructuras fiscales que se consideren injustas.
Es probable que las grandes empresas tecnológicas deban reconsiderar sus estrategias fiscales y políticas de competencia para evitar nuevos procesos legales. Esto podría traducirse en mayores pagos de impuestos en Europa y una regulación más estricta sobre el uso de posiciones de mercado.
Las decisiones del TJUE son definitivas y no pueden ser impugnadas.

