En Polonia, tres provincias más decidieron dejar de ser “zonas libres de LGBT”. Lo hicieron bajo la presión de la Comisión Europea, que había decidido no entregar subsidios de la UE a esas ‘regiones libres de homosexuales’. La semana pasada, otra región ya había tomado esa decisión.
Las regiones que firmaron tal declaración son principalmente áreas conservadoras y estrictamente católicas. Esto las puso en conflicto con la Comisión Europea. Según la Comisión, esas “zonas libres de LGBT” violaban el derecho de la UE sobre la no discriminación.
El gobierno polaco y la UE también están enfrentados por una reorganización del poder judicial polaco que estaría parcialmente bajo control gubernamental.
En ese asunto, la UE incluso amenaza con detener subsidios al gobierno polaco. Por ejemplo, la Comisión Europea aún no ha aprobado el Plan de Reconstrucción polaco. Por eso, el pago de decenas de miles de millones, incluido el dinero para subsidios agrícolas, está bloqueado.
Se trata del dinero del gran fondo de recuperación por la pandemia, del cual cuatro mil millones están destinados al desarrollo rural. Ahora que Bruselas ejecuta sus anteriores amenazas, esos subsidios adicionales del segundo pilar de la PAC (construcción de carreteras, internet, restauración de pueblos, etc.) también están en riesgo para los polacos.
El primer ministro polaco Mateusz Morawiecki reaccionó furioso por la suspensión de pagos y dijo que nadie tiene derecho a dar lecciones a su país. El Comisionado Europeo de Agricultura, Janusz Wojciechowski, intentó tranquilizar al campo polaco, asegurando que no sería tan grave.
Pero muchos polacos aún no tienen claro si ‘su’ comisario agrícola polaco en Bruselas tiene suficiente autoridad e influencia para lograr algo así. Los pagos directos de la PAC son cruciales en el campo polaco. Aproximadamente un tercio del ingreso agrícola proviene de esos pagos directos.

