En una operación a gran escala se realizaron más de 100 registros contra 102 sospechosos. Once sospechosos fueron arrestados en Croacia.
Los sospechosos distribuían material ilegal de servicios de streaming en línea, incluyendo películas y series. También hackearon más de 2.500 canales de televisión, como canales deportivos. El proveedor ilegal ha servido a nivel mundial a más de 22 millones de usuarios.
Los delincuentes podían obtener más de 250 millones de euros en ganancias ilegales cada mes. Se estima que el daño económico a los titulares de los derechos de autor del material asciende a 10 mil millones de euros.
Los servicios internacionales de policía Eurojust y Europol apoyaron la operación, en la que participaron autoridades italianas, croatas, holandesas, rumanas, suecas, suizas y británicas. El 26 de noviembre se incautaron y cerraron los servidores que alojaban el streaming ilegal.
Durante los registros se incautaron más de 1,6 millones de euros en criptomonedas y 40.000 euros en efectivo. La policía croata arrestó a 11 sospechosos.

