El Parlamento Europeo debatirá el lunes sobre mejores normas europeas para los derechos sociales de los trabajadores, y una propuesta de la eurodiputada neerlandesa Agnes Jongerius (PvdA) sobre la protección de los trabajadores de plataformas. Ese mismo día, un juez en Países Bajos dictará sentencia sobre los derechos de los conductores de Uber.
“Ya es hora de reconocimiento y protección social”, afirma Jongerius. Ella debatirá el lunes con el Parlamento Europeo sus propuestas de enmienda para los derechos sociales de las personas que trabajan a través de una plataforma en línea y que se ven forzadas a la 'falsa autonomía'.
Estos trabajadores de plataformas, según ella, no reciben un salario justo, no generan derechos sociales y no tienen permiso por enfermedad. El miércoles, el Parlamento Europeo votará sobre la propuesta de Jongerius para combatir esta falsa autonomía.
“Los trabajadores de plataformas deben tener la misma protección que cualquier otro trabajador y las plataformas deben seguir las mismas normas que cualquier otra empresa. En mi propuesta invertimos la carga de la prueba. Los trabajadores de plataformas serán automáticamente considerados empleados y ya no tendrán que reclamar individualmente sus derechos. Ya no será el trabajador de la plataforma quien tenga que acudir a la justicia, sino la plataforma”, explica Jongerius en un comunicado de prensa.
Empresas como Uber y Deliveroo han desarrollado su modelo de negocio haciendo creer que los trabajadores de plataformas son 'autónomos' para así reducir sus costos laborales. “Mientras las ganancias van a las empresas, ellos transfieren los riesgos a los trabajadores de las plataformas,” dice Jongerius. “Al invertir la carga de la prueba, los verdaderos autónomos pueden continuar con su actividad, pero todos los demás trabajadores de plataformas estarán protegidos.”
En numerosos países europeos, trabajadores de plataformas y sindicatos han interpuesto demandas legales. En Países Bajos, la central sindical FNV presentó una demanda contra Uber exigiendo que Uber reconozca a los conductores como empleados y que les pague conforme a los convenios colectivos. “Esperamos que el lunes haya un fallo positivo”, dice Jongerius.
Junto con estas demandas, la propuesta del Parlamento Europeo es una señal contundente a la Comisión Europea. “Ahora corresponde a la Comisión presentar una legislación fuerte que invierta la carga de la prueba y ponga fin a la falsa autonomía.”

