Los agricultores de Agrounia exigieron que el ministerio proporcionara una lista de nombres de empresarios polacos que supuestamente compran grano ucraniano barato y subsidiado en lugar de grano polaco. Esta demanda refleja su preocupación por la competencia desleal y su impacto en el sector agrícola polaco.
El tumulto en el ministerio fue ampliamente difundido en todos los medios polacos, incluyendo videos de insultos y gritos entre el secretario de Estado Janusz Kowalski y Michal Kolodziejczyk.
Más tarde ese día, el ministro de Agricultura Robert Telus acusó a los agricultores manifestantes de no protestar contra la propuesta de la oposición polaca en el Senado para retirar millonarias subvenciones europeas de algunos sectores agrícolas y destinarlas a subsidios para combustible y fertilizantes.
Este incidente ocurre en un momento crítico de la política polaca, con las elecciones parlamentarias que se celebrarán a finales de este otoño. La aparición de la peste porcina ha golpeado fuertemente a la agricultura polaca en los últimos años, y la decisión de la UE de eximir de aranceles a las exportaciones agrícolas ucranianas también ha generado una competencia considerable nueva.
Además, los criterios europeos para las subvenciones agrícolas y la iniciativa de la granja a la mesa implican nuevas exigencias para la modernización del sector agrícola polaco. Esto alimenta la resistencia en las zonas rurales contra las "novedades impuestas por Varsovia y Bruselas". Esto ya ha provocado la renuncia de dos ministros de Agricultura en los últimos dos años.
La coalición nacionalista de centro-derecha gobernante PiS enfrenta este otoño el desafío de mantener su mayoría, y la situación se complica también por la aparición de nuevos actores en el panorama político.
Uno de estos nuevos actores es Donald Tusk, exministro polaco y ex presidente del Consejo Europeo. Tusk se involucra en la lucha electoral polaca con un nuevo partido liberal polaco.
Además, Michal Kolodziejczyk ha anunciado que Agrounia también planea entrar en la política. Esto podría contribuir a una mayor fragmentación del panorama político polaco y representa un desafío para las estructuras de poder tradicionales.

