A partir de ahora, los ganaderos podrán optar a ciertas subvenciones agrícolas europeas incluso si un ternero, oveja o cabra ha perdido una o ambas etiquetas auriculares. Para implementar este cambio, el ministro Cem Özdemir modificó el reglamento de subvenciones. Algunas regiones también habían solicitado esto tras una encuesta realizada por BMEL a agricultores y regiones a principios de este año.
Recientemente, los ministros de agricultura de las regiones alemanas aprobaron en una reunión extraordinaria de la AMK la eliminación de normas. En las aprobaciones para proyectos de construcción de establos se reducirá la densidad normativa para introducir un procedimiento simplificado, especialmente para las empresas pequeñas y medianas.
Las regiones lamentan que aún no exista un consenso entre los países de la UE sobre la eliminación del balance de flujo de materiales. Instaron al ministro federal Özdemir a eliminar más regulaciones, pero él dejó claro que desea mantener los objetivos subyacentes. "Reducir la burocracia no significa diluir estas normas y no debe ser una excusa para ello".
Desde la llegada de la 'coalición semáforo' alemana, BMEL –según afirma– ha estado trabajando para eliminar cargas burocráticas innecesarias. Özdemir reconoció que la nueva política agrícola común (PAC) establecida en 2022 "se ha hecho demasiado compleja – hay que sacar la arena de la caja de cambios".
“Si quieres facilitar el trabajo a los agricultores, tienes que fijarte en los detalles. La pérdida de una etiqueta auricular parece un asunto trivial, pero tenía consecuencias directas en las cuentas de la empresa. Y mantengo que: reducir la burocracia innecesaria es un trabajo en equipo – se necesitan por igual la UE, el gobierno federal y los gobiernos regionales.”
En el futuro, los agricultores alemanes tampoco deberán renovar cada año su certificado de 'agricultor activo'. Podrán reutilizar un certificado existente si ya ha sido aceptado anteriormente por las autoridades. Además, Özdemir ha concedido una subvención de un millón de euros para una investigación técnica sobre el desarrollo de tractores eléctricos. La subvención ya había sido prometida durante los debates sobre la eliminación gradual del diésel más barato para vehículos agrícolas.

