El rechazo puede tener graves consecuencias financieras, ya que Alemania ahora corre el riesgo de perder miles de millones en subvenciones de la UE. Además, la Comisión Europea amenaza con emprender acciones legales contra Alemania por no cumplir con las directrices.
Algunos estados insisten en la creación de una comisión de mediación para encontrar un compromiso, mientras que otros están preocupados por las posibles repercusiones en el sector agrícola.
El ministro de BMEL, Özdemir, está ahora bajo presión para encontrar rápidamente una solución que garantice tanto los objetivos medioambientales como los intereses económicos de los agricultores.
La diputada del Bundestag Linda Heitmann (Bundnis/Verdes) expresó su indignación por el rechazo de la ley sobre fertilización en el Bundesrat para reducir la carga de nitratos en el agua subterránea. "Me molesta que estados individuales jueguen juegos políticos a costa de la pureza del agua y la salud de toda la población. Debido al bloqueo en el Bundesrat, ahora corremos el riesgo de reactivar los procedimientos de infracción de la UE y pagar elevadas multas."
En una entrevista para la revista política semanal ‘Das Parlament’, Heitmann también aboga por tarifas uniformes para el agua en toda Alemania. Las empresas no deberían poder elegir su ubicación basándose en dónde el agua es más barata, dijo la representante de Hamburgo. "Debemos evitar la competencia por la ubicación a costa del medio ambiente."

