Esta medida de Carrefour cuenta con el respaldo de organizaciones agrícolas francesas, pero también ha provocado una respuesta diplomática desde Sudamérica. Grupos de interés brasileños ahora convocan a un boicot contra Carrefour, a quien acusan de proteccionismo y de socavar la libertad comercial.
En Polonia, decenas de agricultores expresaron su descontento con el tratado Mercosur bloqueando con tractores durante un día un paso fronterizo hacia Ucrania. Los agricultores exigen que el gobierno polaco se pronuncie con mayor firmeza contra el tratado, que según ellos tendrá consecuencias desastrosas para el sector agrícola local. Tras conversaciones con el ministro de Agricultura polaco Siekierski, se decidió suspender provisionalmente el bloqueo hasta el 10 de diciembre.
El momento de estas protestas no es casual. El tratado Mercosur probablemente será discutido durante una conferencia en Uruguay entre ministros europeos y sudamericanos el 10 de diciembre. Existe una posibilidad real de que el tratado sea firmado allí, a pesar de la resistencia persistente.
El comisario europeo de Agricultura Janusz Wojciechowski señala que la próxima ratificación del tratado Mercosur traerá un aumento considerable en las importaciones agrícolas desde Sudamérica. Según él, la importación de productos cárnicos y agrícolas aumentaría anualmente hasta en 1.000 millones de euros. Esto sería perjudicial para los agricultores europeos, quienes afirman que esto socavará sus cuotas de mercado.
Ante las crecientes tensiones entre agricultores, legisladores y empresas, el tratado Mercosur parece dejar de ser solo un asunto económico para convertirse también en una lucha políticamente cargada sobre valores comerciales y estándares de producción.

