Nuevamente, cientos de animales europeos corren el riesgo de ser sacrificados tras un fallido transporte marítimo. Los casi 800 toros jóvenes del sur de Francia no fueron admitidos este mes en el puerto de Argel, y el buque de transporte ganadero Nader-A regresa ahora a la ciudad portuaria francesa de Sète.
Las autoridades argelinas declararon que los documentos de salud de los animales importados no estaban en regla y temían que algunos toros estuvieran infectados con la temida enfermedad animal IBR o rinotraqueitis infecciosa bovina. Por eso fueron devueltos.
Argelia señala que faltaba un documento que certificara que los toros jóvenes no eran portadores de la rinotraqueitis infecciosa bovina, una enfermedad muy contagiosa. Francia afirma que la documentación estaba en orden y asegura que todos los animales estaban sanos al partir el 3 de septiembre.
“Ante la falta de certificación, el transporte de toros jóvenes nunca debió haber sido aprobado por las autoridades francesas en el puerto de Sète”, dijo la organización francesa de bienestar animal Welfarm.
Una situación similar ocurrió el año pasado con la fallida exportación de cientos de vacas españolas hacia Libia y Turquía. También esos animales, tras semanas de navegación por el Mediterráneo, fueron sacrificados a su regreso en el muelle de su puerto de partida.
El buque Nader-A lleva navegando 45 años. Según la organización francesa Welfarm, el transporte fue de por sí arriesgado: en una inspección del barco el 3 de marzo de 2022 en el puerto de Sète, se detectaron alrededor de veinte fallos de seguridad.
Además, el Nader-A navega bajo bandera togolesa; Togo ocupa el puesto 67 de 68 en la lista negra de un convenio internacional de 1982 que busca mejorar la seguridad marítima mediante inspecciones de barcos.
El jueves, el Nader-A reapareció frente a la costa francesa tras tres semanas, informó el Ministerio francés de Agricultura, añadiendo que “se estaban realizando visitas veterinarias y análisis”.
Francia es el mayor productor de carne bovina en Europa y exporta anualmente 1,5 millones de bovinos vivos. En la Unión Europea se debate limitar o prohibir los transportes de ganado superiores a ocho horas, así como el transporte marítimo. Francia afirma que no tiene intención de prohibir el transporte por mar, pero advierte que las nuevas leyes europeas sobre bienestar animal que entrarán en vigor el próximo año podrían conducir a restricciones.

