Una auditoría europea ha determinado que las medidas destinadas a impedir la exportación a Europa de carne de res tratada con hormonas aún no funcionan correctamente. Los acuerdos debían garantizar que la exportación al mercado europeo cumpliera con las normativas.
Los problemas salieron a la luz tras detectarse previamente carne con una hormona de crecimiento prohibida. Esto llevó a una nueva revisión del sistema que debe impedir que dicha carne entre en la cadena alimentaria europea.
Competencia
Es principalmente la industria cárnica europea la que esta vez insiste en controles estrictos de la UE debido al temor a la competencia sudamericana cuando entre en vigor el tratado comercial Mercosur. A pesar de las protestas de agricultores europeos y organizaciones ambientales, la Comisión Europea planea poner en marcha el tratado aunque aún se realiza una revisión legal.
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De la auditoría adicional establecida se desprende que Brasil había prometido bloquear la exportación de carne de animales tratados con la hormona estradiol. Esto debía hacerse mediante un nuevo sistema de control para bovinos destinados al mercado europeo.
Aún no es suficiente
Según los inspectores europeos, los laboratorios que analizan hormonas ya funcionan en gran medida según los métodos acordados. Sin embargo, otros aspectos del sistema aún no operan adecuadamente.
La principal deficiencia radica en la aplicación práctica del protocolo. En una primera fase, el sistema demostró no prevenir suficientemente la entrada en la cadena de exportación de bovinos que no cumplen con los requisitos.
Estradiol
Un ejemplo se refiere a un grupo de 174 bovinos tratados con estradiol. A pesar de ese tratamiento, estos animales recibieron certificados que les permitieron ser sacrificados y exportados a Europa.
Esto derivó finalmente en quince envíos de carne de res hacia países europeos. Según la auditoría, las autoridades europeas no fueron informadas completamente sobre lo ocurrido con estos envíos después de descubrirse los problemas.
El asunto se enmarca además en un contexto de medidas anteriores en Brasil. La exportación de carne de bovino a Europa fue suspendida temporalmente, pero luego se reanudó mientras la implementación del nuevo sistema de control aún no se había completado del todo.

