Durante un período de prueba el año pasado en decenas de barcos, se comprobó que los pescadores daneses ya no devuelven al mar sus capturas insuficientes, sino que las llevan a tierra (como exige la ley). Además, el peso de esa captura debe contarse dentro de la cuota máxima permitida y debe pesarse en la lonja.
Para evitar que la captura incidental fuera desechada, el anterior ministro danés de Pesca, Rasmus Prehn (S), estableció el requisito de que una cámara registrara la mesa de clasificación en los barcos pesqueros. Esto ha funcionado, según cifras de la Agencia de Pesca.
Tras iniciar el monitoreo de 65 barcos pesqueros daneses, la captura incidental registrada (llevada a tierra) de bacalao aumentó nueve veces, y la captura incidental de eglefino se incrementó en un 6300%, según informó un periódico danés.
Estas grandes diferencias fueron calificadas como notables por los Conservacionistas daneses, quienes son muy críticos respecto a que el gobierno haya decidido ahora eliminar la obligación del uso de cámaras.
“No quiero construir una sociedad adicional de control, sino liberar la pesca. Obtienen beneficios al mantener las cámaras”, declaró el ministro Jensen al periódico danés Politiken.
El presidente de la Asociación Danesa de Pesca señaló que ‘algunos pescadores ya se han acostumbrado a las cámaras en los espacios de trabajo del barco’.
En la Unión Europea se está trabajando en una normativa comunitaria para la vigilancia obligatoria con cámaras en barcos pesqueros grandes (de más de 18 metros). Esa propuesta legal ya ha sido aprobada por el Parlamento Europeo, pero aún debe ser definitivamente tramitada.

