La investigación revela que Austria no logra alcanzar sus objetivos para la reducción del uso de pesticidas. A pesar de promesas y planes previos, el uso sigue siendo elevado. La Cámara de Cuentas enfatiza que la política actual es insuficiente para limitar eficazmente el daño ecológico causado por los pesticidas.
El informe de la Cámara de Cuentas señala una falta de control efectivo sobre el uso. Aunque existen reglas y directrices, su implementación es deficiente. El sector agrícola continúa haciendo un uso frecuente de pesticidas químicos, posiblemente incluso de productos no autorizados.
Uno de los mayores problemas mencionados por la Cámara de Cuentas es el proceso de autorización. Este proceso se considera insuficientemente estricto, permitiendo que sustancias peligrosas lleguen al mercado y se utilicen con mayor facilidad. Los procedimientos para la autorización de pesticidas no solo son lentos, sino que a menudo presentan deficiencias. Por ello, productos potencialmente perjudiciales pueden ser usados en la agricultura.
Además, no se supervisa adecuadamente qué pesticidas se usan, dónde y en qué cantidades. Esta falta de transparencia dificulta evaluar la eficacia de las medidas y corregirlas cuando es necesario. Un mejor monitoreo y recopilación de datos son cruciales para obtener una imagen precisa de la situación y tomar acciones específicas.
Diversas organizaciones medioambientales han apoyado los hallazgos de la Cámara de Cuentas y han pedido acciones inmediatas. Subrayan que la situación actual no solo es perjudicial para el medio ambiente, sino también para la salud pública. Se aboga por una regulación más estricta y un enfoque gubernamental más proactivo para limitar el uso de pesticidas. Esto podría contribuir a la recuperación de la biodiversidad y la protección de hábitats naturales.
La publicación del informe de la Cámara de Cuentas coincide con la campaña para las elecciones parlamentarias a finales de diciembre. La coalición turquesa-verde de democristianos y ecologistas ha sobrevivido los últimos cuatro años con bastante estabilidad, contra todo pronóstico. Solo en el último año las diferencias entre ambos partidos en temas de naturaleza y agricultura se han intensificado.
El gobierno austriaco afirma que ya ha tomado diversas iniciativas, pero reconoce que queda mucho por hacer. La administración promete tomar en serio las recomendaciones de la Cámara de Cuentas y trabajar en una política agrícola más eficaz y sostenible.

