La propuesta de ley que ampliaría considerablemente la producción y el uso de biogás en Austria fue, debido a la próxima campaña electoral, no derogada sino aplazada. El país alpino ya cuenta con varios cientos de instalaciones de biogás donde se utilizan residuos biológicos y desechos naturales como materia prima para producir gas para uso industrial y doméstico.
La legislación energética actual vence el próximo año. En la coalición austríaca de color turquesa-verde se había alcanzado un compromiso para enlazar y ampliar las actuales redes, generalmente pequeñas, además de aumentar el uso mínimo a nivel nacional. Para 2035, al menos el 15 por ciento del consumo de gas de Austria debería ser "producción local" en lugar de importación.
Austria está ahora explorando opciones para romper el contrato de suministro a largo plazo con Rusia. El contrato de gas entre Viena y Moscú se prorrogó en 2018 hasta 2040. Este contempla una obligación fija de compra y prevé el pago incluso si no se entrega gas. Hasta ahora, más del 90 por ciento de las importaciones de gas de Austria proviene de Rusia.
Tanto el centroizquierdista SPÖ como la extrema derecha FPÖ se negaron —por diferentes razones— a apoyar la propuesta de biogás del gobierno en funciones, formado por la coalición democristiana ÖVP y Los Verdes. Así, el fomento de esta nueva fuente de energía sostenible será también un tema clave en la campaña para las elecciones parlamentarias de finales de septiembre.
Un estudio reciente entre agricultores alemanes mostró que el interés por la producción de biogás está disminuyendo porque no está claro si se renovarán los subsidios europeos.
En Dinamarca, la producción de biogás parece seguir siendo prometedora: en el municipio rural de Tondern se construirán dos nuevas plantas. La producción en una fábrica de biogás existente en la zona debe aumentarse, aunque actualmente sigue registrando pérdidas.
Los promotores de la ampliación son cinco agricultores locales. El terreno de su proyecto abarca 20 hectáreas. Se espera que la planta procese anualmente entre 700.000 kilogramos y 1,1 millones de toneladas de biomasa. Se calcula una producción anual de 58 millones de metros cúbicos de biogás.

