La granja moderna contribuirá a que las plantas de procesamiento de carne, como la recientemente modernizada fábrica de Orshansky, operen a plena capacidad. Bielorrusia ha estado enfrentando durante años a la escasez de carne de cerdo, lo que ha provocado una creciente importación, principalmente desde Rusia.
En la primera mitad del año pasado, por ejemplo, el país importó 20.000 toneladas de carne de cerdo, un aumento del 38% en comparación con el año previo. Este nuevo proyecto debe contribuir a la seguridad alimentaria propia y reducir la dependencia de las importaciones.
Los planes para la megaproducción de la granja porcina siguen a una década de resultados mixtos en el sector porcino. A finales de la década de 2010, la producción cayó casi un 25% debido a la peste porcina africana, y el sector aún no se ha recuperado completamente.
Además de duplicar la producción de carne, Bielorrusia espera que la nueva granja atraiga inversiones extranjeras, lo que daría un impulso positivo a la economía nacional. Con la construcción de más explotaciones y la modernización de plantas existentes, el gobierno bielorruso aspira a establecer un sistema de producción de carne de cerdo más estable.
Esta movida estratégica se considera crucial para cumplir con el llamado del presidente Alexander Lukashenko de aumentar la producción de carne. Aunque persisten amenazas como la PPA, el gobierno en Minsk está decidido a hacer que el país sea autosuficiente nuevamente en la producción de carne de cerdo.
El plan incluye la construcción de 14 nuevas granjas porcinas en los próximos dos años para 2026 y el aumento de la producción de carne de cerdo a más de 500.000 toneladas. Actualmente, Bielorrusia posee 2,1 millones de cerdos, un ligero aumento frente a 2022.

