Es la primera vez que desde Sudamérica se habla de una 'contraoferta', según informan medios brasileños y franceses.
El presidente francés Emmanuel Macron propuso el mes pasado a su homólogo brasileño Lula da Silva modificar el tratado Mercosur. Aunque no se conocen cambios específicos, Da Silva inicialmente calificó esta propuesta como un bloqueo y se mantuvo firme en la ratificación.
Ahora, diplomáticos sudamericanos indican que los países de Mercosur necesitan tiempo para preparar una contraoferta no especificada.
En la Unión Europea crecen las demandas de ajustes en el tratado que fue acordado hace varios años, aunque sin cláusulas ambientales que eviten la deforestación en la selva amazónica brasileña.
No solo organizaciones ambientales europeas exigen prohibir la exportación de productos agrícolas y alimentarios originados en la deforestación ilegal de Sudamérica; también organizaciones agrícolas europeas se suman a esta demanda.
Si el tratado de libre comercio Mercosur entre la Unión Europea (UE) y los países Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) entrara en vigor, tendría importantes consecuencias comerciales. Para los países Mercosur significaría acceder al mercado europeo con más de 500 millones de consumidores.
Para la UE, el tratado facilitaría el acceso al mercado Mercosur. Las empresas europeas podrían beneficiarse del crecimiento del consumo y de los mercados emergentes en Sudamérica. Especialmente sectores como la industria automotriz, farmacéutica, de maquinaria e industria química podrían aprovechar la reducción de barreras comerciales.

