Bulgaria ha sido declarada por la UE libre de la Peste Porcina Africana. Así, Bulgaria ya no figura en la lista de países con prohibiciones para el movimiento de cerdos vivos, según la Agencia Búlgara para la Seguridad Alimentaria (BFSA). Según los últimos informes de la UE, el país ha estado medio año sin casos de PPA detectados.
La decisión de la Comisión Europea considera la efectividad de las medidas de vigilancia y control de los servicios de inspección búlgaros, así como la favorable situación epidemiológica de la peste porcina clásica en Bulgaria.
La peste porcina clásica puede tener graves consecuencias para la población animal y la rentabilidad de la agricultura, además de afectar el transporte de esos animales y productos cárnicos dentro de la UE y su exportación a terceros países.
Los porcicultores escoceses han pedido al gobierno británico que establezca controles lo antes posible en la importación de carne de cerdo proveniente de países de la UE para evitar que la peste porcina llegue también al Reino Unido.
Actualmente la enfermedad se está propagando en Alemania y previamente también se ha detectado en Bélgica, Eslovaquia, Rumanía y Polonia. En Francia, las autoridades realizaron la semana pasada un primer “ejercicio” ante una posible primera alerta de PPA en territorio francés.
Los ganaderos escoceses están preocupados, ya que desde el Brexit de enero de 2021 no se han efectuado controles sobre la carne de cerdo proveniente de la UE. Esto se debe a que la aduana británica en aeropuertos y puertos aún no está completamente operativa.
Además, los porcicultores británicos ya están en apuros debido a las consecuencias del Brexit, lo que ha hecho que prácticamente toda la mano de obra extranjera de los mataderos haya tenido que abandonar el país. Esto ha reducido seriamente la capacidad de sacrificio, y los porcicultores británicos han tenido que sacrificar anticipadamente cerca de 20,000 cerdos.
Desde el Reino Unido, también enfrentan desde el Brexit una gran escasez de conductores de camiones. Según el sector del transporte británico, se necesitan de inmediato 80,000 nuevos trabajadores. Para cubrir estas vacantes, el gobierno ofrece permisos de trabajo temporales, pero la mayoría de los conductores de camiones no están interesados en ellos.

