En una visión de futuro que Draghi elaboró a petición de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, se afirma que la UE está rezagada frente a Estados Unidos y China en términos de innovación, productividad y crecimiento económico. Considera que existe una necesidad urgente de una estrategia europea común para superar esta desventaja.
Inicialmente, el influyente Draghi iba a presentar sus recomendaciones justo antes de las elecciones al Parlamento Europeo (finales de abril, principios de mayo), pero pospuso esto hasta poco antes del nombramiento de una nueva Comisión Europea. Según se informa, la presidenta Von der Leyen presentará el próximo martes en Estrasburgo sus primeras propuestas para nuevos Comisarios.
Según Draghi, la UE debe invertir aproximadamente 800.000 millones de euros anualmente, lo que equivale a cerca del 4,5% del PIB anual de la UE. Las inversiones deberían dirigirse a sectores estratégicos como tecnología, energía verde y modernización industrial. Esto es necesario para competir con las economías de rápido crecimiento de EE. UU. y China.
Para financiarlo, propone la emisión conjunta de deuda mediante los llamados Eurobonos. Esto debería ayudar a financiar conjuntamente gastos públicos europeos, como infraestructura, defensa e innovación. Aunque esta propuesta fue aplicada con éxito tras la crisis del coronavirus con el Fondo Europeo de Recuperación, ahora (¿todavía?) enfrenta resistencia de algunos estados miembros, entre ellos Alemania, Países Bajos y países escandinavos, que son reticentes a asumir deudas conjuntas.
Draghi subraya la necesidad de una UE fuerte en el escenario mundial, especialmente en el ámbito económico. La UE corre el riesgo de ser superada por EE. UU. y China si no se actúa rápidamente. La brecha tecnológica en Europa es una preocupación destacada.
Solo cuatro de las cincuenta mayores compañías tecnológicas del mundo son europeas, mientras que las prometedoras start-ups europeas a menudo emigran a EE. UU. en busca de mejores oportunidades de financiación y de mercado. Draghi advierte que Europa corre el riesgo de una “muerte lenta” si no actúa pronto.
Draghi también aboga por el fin del veto nacional dentro del Consejo Europeo, para poder tomar decisiones más rápidamente y adoptar una estrategia económica conjunta más efectiva. Considera que el ciclo de reuniones y el mecanismo de decisiones en Bruselas deben ser mucho más eficientes. Aunque este tema se discute con frecuencia cada cinco años durante las elecciones europeas, apenas se alcanzan compromisos o decisiones al respecto.

