En el sur de Alemania, Austria y República Checa ya llevan semanas enfrentando las consecuencias de las recientes lluvias e inundaciones. Especialmente en la región de Baviera, las explotaciones agrícolas han sido gravemente afectadas por las crecidas. El impacto económico es grande, con pérdidas estimadas que ascienden a varios millones de euros.
En Austria y República Checa la situación es similar. Los agricultores en estos países enfrentan inundaciones que inutilizan sus campos y destruyen las cosechas. Las consecuencias son especialmente graves para las empresas pequeñas y medianas que tienen menos capacidad para soportar este tipo de pérdidas. Las autoridades locales y las organizaciones agrícolas trabajan conjuntamente para proporcionar ayuda de emergencia y apoyo financiero a los agricultores afectados.
En Dinamarca, los agricultores han contratado seguros contra fenómenos meteorológicos adversos a gran escala durante el último año. Una de las mayores compañías aseguradoras informó que el número de pólizas contra mal tiempo contratadas en 2023 aumentó un 30 %. Mientras que hasta hace poco solo un cinco por ciento de los clientes agrícolas aseguraba sus cultivos contra una cosecha fallida, esta cifra ha subido a un 18 por ciento.
El sector agrícola danés ha enfrentado en los últimos años extremos climáticos que han causado daños significativos en los cultivos. Las aseguradoras responden ofreciendo pólizas específicas que abordan los riesgos únicos que enfrenta el sector agrícola.
La Organización Danesa de Agricultores, Landbrug & Fødevarer, ha subrayado la importancia de estos seguros. La organización colabora con las aseguradoras para garantizar que los agricultores tengan acceso a opciones de seguro asequibles y efectivas.

