La Comisión Europea considera que Ucrania y Moldavia están preparadas para comenzar las negociaciones de adhesión a la UE. Ambos países han implementado las reformas necesarias, como el combate contra la corrupción y la mejora de los derechos de las minorías.
Ahora la decisión está en manos de los estados miembros de la UE, que deben aprobar unánimemente el inicio de las negociaciones.
Durante una conferencia de prensa conjunta con el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en París, el presidente francés Emmanuel Macron instó a comenzar las negociaciones de adhesión aún este mes.
Ucrania presentó su solicitud de adhesión a la UE en febrero de 2022, poco después del inicio de la guerra rusa contra ese país. Moldavia lo hizo en marzo de 2022. Ambos países obtuvieron un año después el estatus de candidato, una decisión notablemente rápida según los estándares de la UE, impulsada en parte por la agresión de Moscú.
Además, la Comisión Europea emitió el pasado viernes un dictamen positivo sobre la candidatura de Montenegro. Bruselas recomienda a los gobiernos de la UE celebrar una conferencia intergubernamental con Podgorica para aprobar la siguiente fase de adhesión. Montenegro obtuvo ese estatus de candidato hace ya quince años.
Por otro lado, aún está lejos de estar asegurado que Ucrania pueda ser miembro de la UE dentro de uno o dos años, o si el país deberá primero implementar más reformas, proceso que podría durar muchos años. Tampoco se ha decidido si se empleará un modelo de integración gradual, como se decidió hace veinte años para la adhesión de diez países del antiguo bloque del este.
Lo que sí está claro es que la UE tendrá que modificar profundamente la actual política agrícola común si la potencia agrícola Ucrania ingresa al mercado común. También se espera que todo el sistema de subsidios agrícolas de la UE deba ser revisado.
Con la creciente presión geopolítica y la división interna dentro de la UE, la cumbre europea de finales de este mes será una prueba decisiva para la unidad europea y su capacidad para responder a la dinámica cambiantes de seguridad en Europa.

