Asimismo, se trabaja en la ampliación de la prohibición ya existente sobre el corte de colas a los lechones, que entrará en vigor en 2025. Dinamarca aún debe decidir si impondrá una multa por cortar o una recompensa por no hacerlo.
La política danesa considera que la ley de bienestar animal no debe aplicarse solo a las mascotas, animales de granja y ganadería, sino también a la cría de visones y la avicultura. El ministro de Agricultura, Jacob Jensen, califica el acuerdo como un nuevo capítulo para el bienestar animal: habla de un tratado de protección animal. También aboga por la introducción de un sello estatal de bienestar animal.
En el Folketing, casi todos los grupos parlamentarios han llegado a un acuerdo con el gobierno en minoría sobre este tema. Esto amplía en ciertos aspectos una propuesta previa del gobierno.
Dicha propuesta del gobierno contenía 23 iniciativas; ahora los grupos han añadido ocho más. Así, Dinamarca contará, entre otras cosas, con un consejo ciudadano que participará en las discusiones sobre bienestar animal.
El ministro Jensen también busca apoyar la comercialización de "pollos de crecimiento más lento" y pide una prohibición a nivel de la UE de las razas de crecimiento rápido. Dinamarca planteó esta cuestión el año pasado en el nivel de los ministros de Agricultura de la UE. El próximo año Dinamarca presidirá la UE durante medio año.
El debate sobre el bienestar animal resurgió el año pasado en Dinamarca tras revelaciones sobre una gran explotación equina. En esa finca, tras protestas y denuncias, en varias inspecciones se hallaron restos óseos de cincuenta caballos enterrados en el terreno del haras en Jutlandia.
Previamente, ya se habían producido enfrentamientos violentos entre el personal del haras y manifestantes que intentaban acceder a la propiedad.

